Supe desde el primer momento que ella haría buen uso del objeto que estaba a punto de venderle. Se notaba un interés sincero en sus preguntas, hechas con sutileza, tratando de no herir mis sentimientos. Al fin y al cabo, era una situación incómoda. Pocas personas tienden a vender algo como lo que yo ofrecía.
Me juró que lo utilizaría con cuidado, que procuraría mimarlo cada día, sin dejar que de nuevo reviviera amargos momentos. Con la voz entrecortada, el anuncio aún en la mano, ojos suplicantes y una mano en el aire, quiso acariciarlo. Comprobar si de verdad hacía un buen trato. En este tipo de intercambios, toda precaución es poca.
Y entonces los dos nos sorprendimos. El lugar que debía ocupar estaba vacío. Noté la decepción en su rostro, mientras yo maldecía en silencio, incapaz de asumir la certeza.
Muy bueno!! Tienes mi voto.
Muchas gracias.
Qué bueno, el mejor que he leído hasta ahora
Muchas gracias. De vez en cuando publicaré más relatos por el estilo. Eres bienvenida.
Muy bueno, me ha gustado mucho. A ver si hay suerte y te llevas el premio
Por cierto, si te apetece también te invito a participar en este otro concurso que he organizado en mi blog. Solo tienes que pensar una frase original
http://www.xeduced.com/2010/06/14/concurso-aniversario/
Gracias por tu apoyo. En cuanto al concurso, precisamente tengo una frase por ahí un tanto curiosa.
Gracias por la visita.