Planteemos un escenario: una flotilla de barcos con ayuda humanitaria se acerca a Gaza para entregar allí su mercancía. ¿Cuál sería la hipotética reacción de Israel ante tal eventualidad? Lamentablemente la respuesta la tenemos todos en mente: abordaje con nueve cooperantes muertos, arresto de los cooperantes restantes… Algo que no se debería repetir, pero… ¿puede volver a pasar?
Esa es la duda que nos queda ante la noticia de que la flota de “ayuda humanitaria” de Irán está preparada para zarpar con mismo destino e idéntica misión. Salvo por la bandera de los barcos, todo es igual.
El problema es que Irán lanza esta iniciativa a modo de provocación encubierta, dirigida directamente a Israel. Si atacan la flota, le dan la excusa perfecta para iniciar una guerra que, dicho sea de paso, Mahmud Ahmadineyad está deseando emprender. Su deseo de acabar con el gobierno israelí y la triste publicidad de estos recientes acontecimientos han dado pie a utilizar la buena voluntad de Creciente Rojo iraní -hermana musulmana de la Cruz Roja- con voluntad de provocar. Si Israel deja pasar la ayuda humanitaria, significará una victoria para el gobierno fundamentalista iraní. ¿Cederá Israel u optará por meterse de lleno en una contienda?
Sólo se puede decir que el tiempo lo dirá, pero si Israel siguiera con su camino actual se podría desencadenar el embrión de una Tercera Guerra Mundial. Veamos el Panorama:
A un lado, un país islámico fundamentalista cuya afición es burlarse de la comunidad internacional con el juego de “Quién esconde el uranio”. Al otro, Israel, la base permanente de EEUU en la zona, que juega al “terrorismo de estado” con el beneplácito de unos Estados Unidos que vetan cualquier sanción por parte de la ONU. Vistas las tensiones existentes entre EEUU y el régimen de los Ayatolas, está claro que el gobierno del reciente Premio Nobel de la Paz cuanto menos ayudaría a los “pobres supervivientes del holocausto”.
La intervención de EEUU podría en alerta al resto de países árabes, que tienen el precedente de Afganistán e Irak para comprender que si no actúan pronto van a acabar gobernados por títeres de los norteamericanos. Al Qaeda llamaría a la guerra santa,  y al régimen de Teherán se le unirían importantes refuerzos.
Sé que es suponer, y esperemos que solo quede en una mera divagación que podamos tachar de alarmista. No creo que el gobierno de Israel se atreva a tocar un solo barco de esa flota, sobre todo por la oposición no solo de la comunidad internacional sino también de su propia población y, más concretamente, de su clase política. Y eso lo sabe también Mahmud Ahmadineyad, que aprovecha el contexto para sembrar la polémica y, como no, apuntarse otra victoria.
¿No pensáis que esto de la política internacional es un asco?
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s