Tragos

Publicado: 12 septiembre, 2010 en Microrelatos
Etiquetas:, , ,
He buscado el perdón en el fondo de un vaso, he querido perder mis recuerdos a cada trago, pero siempre, al despertar, tú acompañas a la inevitable resaca.
Pensé que la bebida sería una buena cura para olvidarte, pero ella también hace que mis ojos se humedezcan mientras grito al vacío para que me dé una razón. Como tú, es capaz de arrancarme al principio una sonrisa y dejarme tirado en medio de la nada al acabar la noche.
Su sabor me recuerda a cuando probaba tus labios, capaces de atontar mis sentidos. Como en esas ocasiones, mi moderación es escasa y de nuevo se repiten las dolorosas consecuencias.
Creo reconocer en su aroma el discreto perfume que escondías en los sitios más insospechados, esperando que diera con el y me embriagase hasta el punto de recordar cada segundo de alegría y olvidar el sufrimiento.
Siento que el tacto del vaso es igual que tu espalda desnuda cuando la recorría, esperando oír tu ronroneo, señal inequívoca de que querías más.
Quizá porque es como tú, teniendo en común tantas cosas, no puedo vivir sin ella, y la busco cada día creyendo que vuelvo a estar contigo. Tal vez por ello comparta casi todos mis momentos con el dulce tintineo de los hielos, queriendo oír en ellos susurros entrecortados.
Te echo de menos.
N – 622, 15 de abril de 2010
Anuncios
comentarios
  1. *_* No tengo palabras *_*

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s