Si hay algo que me divierte y asusta a la vez, son los comentarios de las personas que leen la versión digital de La Gaceta o que envían sus SMS a los programas de opinión de Intereconomía como ‘El gato al agua’. Poder ver en tan solo unas líneas semejantes despropósitos, disparatadas teorías de la conspiración, y comprender que no se trata de un chiste ingenioso es algo que me hace reír por no llorar.
El caso es que, además de estas muestras de que al derecho a la libertad de expresión habría que añadirle la obligatoriedad de tener un cerebro, en España tenemos un importante grupo de mentes supuestamente pensantes dedicadas en exclusiva a detectar las conspiraciones del gobierno. Se trata del Partido Popular, quien siguiendo un extraño método deductivo se atreve a hacer afirmaciones carentes de toda lógica, como por ejemplo que la ‘operación Galgo’ es una maniobra que intenta distraer a la opinión pública de la huelga de controladores.
Para ello, el señor González Pons argumentó que el ministerio del Interior y Rubalcaba planificaron las detenciones para quitar importancia al debate parlamentario de la gestión de la crisis “con un tema mediático”. Es decir, que el gobierno usa a su antojo las fuerzas de seguridad del estado, y que se esperó a detener a estos presuntos sinvergüenzas en un momento delicado.
Me hace gracia que el PP tire por este derrotero cuando hace unos días decía que era el conflicto con los controladores lo que el PSOE usaba para que la gente se olvidase de la crisis. Es decir, que la última ‘maniobra’ del gobierno es una contramaniobra a su primer movimiento. Más lógico imposible, señor Pons.
De hecho, esto es lo que lleva haciendo el PP desde que perdió el poder, manteniendo la tesis de que ETA era responsable del 11 – M hasta que se quedaron sin credibilidad. Con el caso Gurtel usaron la misma estrategia, afirmar que se trataba de un truco del gobierno en el que usaban a la policía para su propio beneficio, cuando realmente eran ellos los que querían que ignorásemos los escándalos de los barones regionales del PP.
Pero ahora la cosa va más allá de la simple crispación. El Partido Popular tiene miedo, verdadero pánico de que los buenos resultados de las encuestas acaben siendo palabras vacías. La razón es muy simple, temen que Rubalcaba acabe devolviendo credibilidad a un agonizante PSOE, y por ello intentan debilitarlo ante la opinión pública,
Son conscientes de que lo único que les da esa victoria es la debilidad del gobierno y la mala imagen de Zapatero. Realmente, no son una alternativa sólida, con un programa que pueda hacer algo por cambiar la situación económica. La gente no confía en Rajoy, pero menos en Zapatero.
Sin embargo, Rubalcaba es un buen rival, con una buena valoración de la ciudadanía. Es por ello que intentan acusarle de usar los efectivos policiales en su propio beneficio, aunque sus palabras caigan por la evidencia de que las detenciones llevaban programadas desde antes de la huelga salvaje.
Aun así, lo importante es que haya más personas que piensen lo que ellos dicen y se lo crean. O lo que es lo mismo, que no piensen.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s