Posts etiquetados ‘Opinión de Día cero de La Oreja de Van Gogh’

Hay gente que suele decir que es malo acostumbrarse a lo bueno. Yo les puedo entender en cierta medida, ya que si empiezas a depender de esa sensación tan gratificante que te produce lo bueno luego te cuesta vivir sin ello.
Ahora podría dejar caer un comentario ególatra de esos de “por eso llevo sin publicar tanto tiempo, para que echéis de menos mi buena prosa”, pero es que hasta mi ego es perezoso para vanagloriarse. Además, lo bueno viene hoy de la mano de otras personas, los componentes de la Oreja de Van Gogh, con una de las nuevas canciones de su disco, Día Cero.
Digo bueno porque es difícil que una canción de LODVG dañe los oídos de alguien, pero siento compartir mi tristeza con el resto de fans. Día Cero tiene una letra maravillosa, digna de estos genios, pero el ritmo, la melodía, no tiene ese toque de la Oreja.
No consigo encontrar la fusión perfecta entre letra y ritmo, y eso que ya la he oído hasta la saciedad. Para mi gusto falta algo, esa esencia que consigue desgarrar el alma como lo hizo La niña que llora en tus fiestas.Quizá me he vuelto demasiado sibarita respecto a la música, dependa demasiado de los estallidos del enorme bafle de un concierto disparando decibelios que estallen en mi cuerpo, pero creo que a esta canción le falta la fuerza que necesita, y que intenta buscar en determinados momentos.
No voy a ser tan extremista como el colega IBB –que sin duda estará deleitándose con este tema– y dictar sentencia de “si el resto del disco es así, que lo compre su madre” en referencia al giro electrónico de La niña que llora en tus fiestas, pero me temo que ésta no va a ser una de mis canciones preferidas.
En fin, que al final LODVG me ha acostumbrado demasiado a lo bueno y me he vuelto demasiado exigente, pero tengo que reconocer una cosa: la voz de Leire enamora aunque esté cantando Quiero ser, de Amaia Montero.
PD: No os acostumbréis, queridos lectores, a que vuelva a escribir a diario. Habrá que esperar a que la musa llegue en un momento en que tenga tiempo libre.
Y si has llegado hasta aquí sin odiarme, disfruta del vídeo.
La letra…
El cielo se partió en Berlín
El tiro más preciso de mi vida fue a escogerte a ti
La vela se apagó, qué tonta discusión
Mirando las hojas caer
cosiendo el tiempo a lágrimas en el mantel me derrumbé
rugió mi corazón
nunca tuve razón
Y vivo sin vivir en mí
y muero cada hora que se escapa sin saber de ti
lo siento tanto tanto amor
me duele el corazón
El día cero se acabó y sigo sin tu absolución
esta madrugada llueve en la ventana de mi habitación
Los girasoles de papel mirando hacia otro lado del pequeño cuarto donde ayer
hicimos el amor, le da la espalda al sol
Y vivo sin vivir en mí
y muero cada hora que se escapa sin saber de ti
lo siento tanto tanto amor
me duele el corazón
El día cero se acabó y sigo sin tu absolución
esta madrugada llueve en la ventana de mi habitación
Veo las sombras de algunas palabras
Me miran, se ríen, me culpan, señalan
me arañan con rabia al volar
no volverá a pasar
Y vivo sin vivir en mí
y muero cada hora que se escapa sin saber de ti
lo siento tanto tanto amor
me duele el corazón
El día cero se acabó y yo sigo sin tu absolución
esta madrugada llueve en la ventana de mi habitación
esta madrugada llueve en la ventana de mi corazón
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